
La Policía Nacional descubrió un búnker subterráneo oculto en una vivienda abandonada de la ciudadela Samanes, en el norte de Guayaquil, durante un allanamiento realizado la tarde del miércoles 21 de octubre. El espacio tenía un sistema hidráulico para acceder al escondite y fue ubicado tras dos meses de investigación de unidades de Inteligencia.
En el inmueble se incautaron 13 minas antipersonales tipo Claymore, 10 cargas de explosivo C4, un fusil, una escopeta y 697 municiones. La presencia de material de alto poder destructivo en una zona residencial elevó el riesgo del hallazgo, mientras personal especializado aseguró los explosivos e inició la recolección de indicios.