
Luisa González, excandidata presidencial del correísmo, ingresó la noche del viernes 23 de octubre a la cárcel de Riobamba para cumplir prisión preventiva por el caso Laberinto. La medida fue dictada un día después de su detención en Canuto, Manabí, y marcó su traslado desde el Cuartel Modelo de Guayaquil bajo resguardo policial.
Desde Revolución Ciudadana aseguran que no han podido comunicarse con ella y que solo vieron vehículos con vidrios polarizados en los alrededores del centro penitenciario. El caso Laberinto investiga un presunto lavado de activos y financiamiento irregular en la campaña presidencial de 2023, con diligencias que también apuntan al origen de los fondos usados por el movimiento.