
Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje presidencial en Brasil frente a Flávio Bolsonaro y se convirtió en el primer mandatario electo por cuarta vez en la historia del país. El resultado le permite conservar el control del poder en la mayor economía de América Latina, tras una campaña marcada por el desgaste del oficialismo y una fuerte disputa en redes sociales y en las urnas.
Según el escrutinio final, Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos y superó a Bolsonaro, que alcanzó el 48,21%. En la segunda vuelta, el presidente electo sumó más de 10 millones de votos adicionales, mientras su rival añadió 3,6 millones. Bolsonaro quedó ahora bajo presión política tras insistir en denuncias de fraude y anticipar un pedido de anulación.