
La Comisión de Movilidad del Concejo Metropolitano de Quito revisará esta semana las observaciones al proyecto que busca subir la tarifa de bus urbano de 0,35 a 0,40 dólares. El segundo debate está previsto para agosto, tras un proceso que tomará entre tres y cuatro semanas, según el presidente de la comisión, Diego Garrido.
La ordenanza no permitirá el cobro automático del aumento: las operadoras deberán cumplir ocho condiciones, entre ellas recaudo tecnológico, certificación de conductores, cámaras de seguridad y monitoreo de rutas. El alcalde Pabel Muñoz advirtió que la compensación económica solo llegará a las empresas que acrediten mejoras verificables en el servicio.