
En Ecuador, el 74 % de la violencia contra la comunidad LGBTIQ+ ocurre dentro del entorno familiar, según la primera Encuesta Nacional de Condiciones de Vida elaborada por el INEC junto al Ministerio de Gobierno y cooperación internacional. El dato expone un subregistro alto porque muchas agresiones parten de padres, madres, hermanos y otros parientes cercanos, lo que dificulta que existan denuncias formales.
El estudio también muestra que el 89,8 % de las personas LGBTIQ+ ha sufrido violencia psicológica y que el 37,9 % vivió agresiones por prejuicios hacia su orientación o identidad de género. La desconfianza en la justicia y el temor a denunciar dentro del propio hogar mantienen ocultas agresiones que, según activistas, pueden escalar hasta delitos graves y casos sin respuesta estatal.