
La construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Los Merinos en Guayaquil ha alcanzado un avance físico del 71 %, consolidándose como una de las obras más importantes en la historia de la ciudad. Ubicada en el norte de Guayaquil, esta planta está diseñada para depurar las aguas servidas de un área que alberga a más de 1,5 millones de habitantes. La solución que ofrece es fundamental para atender el crecimiento demográfico y mejorar la calidad del agua que se descarga al río Daule, un recurso esencial para la ciudad.
El proyecto, que recibió financiamiento del Banco Mundial, incorpora tecnologías modernas que permiten un tratamiento más eficiente de las aguas residuales y la generación de energía a partir de biogás. Además de beneficiar al medio ambiente, contribuye a la reactivación económica mediante la creación de empleo local. La puesta en marcha de la planta está programada para octubre de 2026, lo que ha generado altas expectativas entre la comunidad que ha sufrido problemas de contaminación.
A pesar de los avances, el proyecto enfrenta algunos retos que requieren coordinación técnica y capacitación del personal operativo para asegurar su correcto funcionamiento. Sin embargo, las autoridades municipales destacan que esta obra representa un paso crucial hacia una Guayaquil más sostenible y saludable, mejorando las condiciones de vida de sus habitantes y reduciendo riesgos para la salud pública.