
Desde el 11 de noviembre, el gobierno de Quito ha implementado siete medidas para reducir los siniestros de tránsito en la ciudad, especialmente en la Ruta Viva, la Simón Bolívar y la Mariscal Sucre. Estas acciones son parte de la campaña ‘Cada vida cuenta’, que busca disminuir el alto índice de accidentes. Alrededor de dos muertes y 15 siniestros diarios fueron reportados antes de la implementación de estas medidas, destacando la necesidad de un enfoque más estricto en la seguridad vial.
Entre las medidas adoptadas se incluyen controles preventivos de velocidad en puntos críticos, restricción del transporte pesado en algunas vías, mejora de señalización y campañas educativas. Además, se ha observado una notable efectividad, con más de 70 días sin siniestros en la Ruta Viva causados por vehículos pesados. La colaboración de los transportistas ha sido fundamental para el cumplimiento de requisitos específicos que permiten un mejor control en las operaciones.
A pesar de los avances, aún persiste el problema de la conducción bajo efectos del alcohol, que se ha abordado mediante acciones cerca de bares y discotecas. Las autoridades se comprometen a mantener los controles de velocidad y alcoholismo, buscando mejorar la seguridad vial antes de finalizar el año. Se prevé la presentación de nuevas estadísticas que comparen los siniestros entre 2022 y 2025, para evaluar el impacto de las medidas implementadas.