
Victoria Salcedo, Jandino y Paco el Morlaco comparten historias de superación y conexión a través del dolor vivido. A pesar de sus diferentes orígenes, los tres han experimentado pérdidas significativas que moldearon sus vidas. Vicco, quien perdió sus brazos y piernas a una edad temprana, encontró en su experiencia la motivación para convertirse en un referente para quienes enfrentan discapacidades. Su participación en Miss Ecuador marcó un hito, convirtiéndola en la primera aspirante con discapacidad física en el certamen.
Por otro lado, Jandino, tras la muerte de su madre a causa de un cáncer cerebral, adoptó una perspectiva positiva que lo llevó a crear música que refleja el amor y la vida. Jandino ha encontrado en sus encuentros con Vicco y Paco una nueva familia que lo anima a seguir adelante y transformar su dolor en arte. La sororidad y amistad entre ellos les permite fortalecer su propósito de ayudar a otros en situaciones difíciles y compartir su legado de amor y esperanza.
Paco el Morlaco, quien perdió una mano en un accidente, es un ejemplo de ingenio y generosidad. Al aprender a fabricar prótesis para sí mismo y luego para otros, ha cambiado la vida de muchos que no pueden costear este tipo de ayuda. La creación de estas prótesis va más allá de proporcionar movilidad; para Paco, se trata de restablecer dignidad e independencia. La unión de estos tres personajes representa un poderoso recordatorio de que la resiliencia llega de diversas formas, y que juntos pueden marcar una gran diferencia en la vida de otros.