
En la Unidad Educativa Sebastián de Benalcázar, un grupo de jóvenes se dedica cada miércoles a la creación y programación de robots. Este taller de robótica se lleva a cabo de 11h00 a 13h00, sin interferir en el horario escolar regular. Aproximadamente 40 estudiantes participan en esta actividad que fusiona la teoría con la creatividad, fomentando un ambiente de aprendizaje colaborativo lleno de entusiasmo y curiosidad.
Los alumnos consideran que estos espacios son fundamentales para su desarrollo profesional futuro, acercándolos a carreras como ingeniería o arquitectura. Valentina Chalco, estudiante de 15 años, expresa su interés por la tecnología y la inteligencia artificial, destacando que las actividades extracurriculares les ayudan a pensar de forma diferente y a soñar con nuevas posibilidades. La oferta educativa, que cuenta con recursos como impresoras 3D y áreas para la construcción de prototipos, es parte de una iniciativa del Municipio de Quito para enriquecer la formación de los estudiantes.
El taller también recibe el apoyo de exalumnos que comparten sus conocimientos con los participantes, creando un ciclo de aprendizaje continuo. Los docentes destacan la importancia de los errores en el proceso educativo, ya que permiten a los jóvenes investigar y resolver problemas. Gracias a esta propuesta, el Municipio busca ofrecer una educación integral que potencie talentos y explore nuevas vocaciones en los adolescentes.