
La Ruta Escondida se presenta como una alternativa ideal para disfrutar del Carnaval, conectando cinco parroquias rurales del norte de Quito. Este recorrido turístico ofrece una rica combinación de naturaleza, gastronomía, cultura y turismo comunitario, permitiendo a los visitantes disfrutar de paisajes naturales y experiencias auténticas a pocos minutos de la ciudad. Durante el feriado, el Municipio de Quito invita a la ciudadanía a recorrer esta ruta y conocer sus encantos.
Entre las parroquias destacadas se encuentra Puéllaro, que ofrece restaurantes tradicionales y opciones de turismo comunitario. Los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas y productos locales, especialmente sus huevos reconocidos por su calidad. Perucho es otro destino que resalta por su rica gastronomía, donde se puede degustar el famoso Sancho peruchano, así como hospedarse en fincas agroecológicas que fomentan el turismo local.
Además, Atahualpa se distingue por su belleza natural con cascadas y propuestas de agroturismo, mientras que Chavezpamba proporciona un ambiente tranquilo y relajante. Finalmente, San José de Minas ofrece una excelente oportunidad para probar la cocina local, finalizando el recorrido con su tradicional caldo de arnero. La Ruta Escondida promueve el turismo responsable y la reactivación económica local a través de experiencias auténticas.