
Recientemente, más de 50 sectores de Guayaquil enfrentaron serias inundaciones tras un aguacero persistente acompañado de tormentas eléctricas. Las lluvias empezaron durante la madrugada del 18 de febrero, llevando a un aumento del nivel del agua de hasta 40 centímetros en varias áreas, lo cual creó caos en el tránsito vehicular y complicó la movilidad peatonal. Las autoridades locales recomendaron evitar desplazamientos no esenciales debido a las anegaciones generalizadas.
Las zonas más afectadas incluyeron Guasmo Sur, Sauces 6, y Martha de Roldós, así como diversas avenidas principales. Este episodio se agravó por la coincidencia de lluvias intensas y la pleamar, con niveles del mar que alcanzaron hasta 5,05 metros. Esto dificultó aún más la evacuación del agua hacia esteros y ríos, generando acumulaciones en áreas urbanas vulnerables.
La alcaldesa subrogante de Guayaquil, Tatiana Coronel, reportó que intervenciones de emergencia fueron activadas, y los equipos de monitoreo mantenían vigilancia constante sobre el comportamiento de las mareas y las lluvias. A pesar de los esfuerzos, las complicaciones del tránsito continuaron afectando a los ciudadanos, quienes experimentaron largos atascos en las vías principales durante el día.