
La Agencia Metropolitana de Control de Quito clausuró una concesionaria de automóviles en el barrio La Magdalena, que operaba sin los permisos necesarios. Esta acción fue el resultado de una alerta de la Policía Nacional sobre una presunta estafa, en la cual varios ciudadanos reportaron ser presionados para realizar pagos inmediatos, sumando hasta 7 mil dólares, por vehículos nunca entregados.
Durante el operativo, se encontraron cuatro vehículos en el parqueadero del establecimiento, dos de ellos con irregularidades, incluyendo alteraciones en el chasis. Un individuo vinculado a la concesionaria ha sido denunciado ante la Fiscalía por el presunto delito de estafa, lo que podría conllevar una pena de hasta cinco años de cárcel si es hallado culpable.