
La Universidad Católica ha cuestionado la decisión de la Liga Profesional de Fútbol de postergar su partido contra Emelec, alegando que no existieron razones suficientes para justificar la medida. La Liga argumentó la postergación con motivos de seguridad relacionados con las elecciones del equipo eléctrico, lo que generó una confrontación entre las instituciones.
Tras acceder a documentos solicitados, la Universidad Católica reafirmó su posición, considerando la decisión de la Liga como ilegal y anunciando acciones legales. El presidente del club, Pablo Ortiz, destacó que la Liga invocó razones de seguridad sin un fundamento objetivo, afirmando que esta situación marca un precedente negativo para el fútbol profesional en Ecuador.