
Durante una sesión del Concejo Municipal de Guayaquil, los ediles manifestaron su rechazo a la paralización de procesos por el Servicio Nacional de Contratación Pública (SERCOP). La alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, expresó su indignación debido a que 32 procesos municipales y 13 en empresas públicas están suspendidos, lo que a su juicio es un ataque directo contra la ciudad. Obras cruciales, como la intervención en la avenida Juan Tanca Marengo, se ven afectadas por esta situación.
Adicionalmente, los concejales criticaron la reciente reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), aprobada por la Asamblea Nacional. Esta reforma limita la atención a mujeres y niños afectados por violencia, lo que genera preocupación sobre la posible pérdida de recursos y servicios en áreas necesarias. La concejala Emily Vera denunció un hostigamiento institucional que afecta a más de tres millones de habitantes en Guayaquil.
En un contexto de tensiones políticas, el Concejo manifiesta su respaldo a la administración de Aquiles Álvarez, quien enfrenta problemas legales. A pesar de estas adversidades, los ediles insisten en que los procesos de diálogo son esenciales para proteger la autonomía local y evitar futuros bloqueos por parte del Gobierno. La declaración del Concejo también incluyó la aprobación de iniciativas que impulsan el deporte inclusivo y la protección ambiental en la ciudad.