
El Municipio de Quito ha implementado nuevas decisiones para mejorar la facturación de la Tasa de Recolección de Basura (TRB) tras la revisión del cobro, que ahora se realiza a través de las planillas de agua potable. Estas medidas tienen como objetivo aliviar la carga económica de los usuarios que están vinculados a medidores compartidos y que han experimentado aumentos en sus facturas. La solución incluye la disminución de valores según el número de predios conectados a cada medidor.
Además, se introducirá una compensación automática para las planillas a partir de abril para aquellos usuarios que no recibieron correctamente la división de costos. El municipio también buscará que la Empresa Eléctrica Quito actúe como agente de recaudación para esta tasa, y se formará una Comisión de Concejales para supervisar el proceso. Por otro lado, se ampliarán los canales de atención ciudadana, habilitando más espacios fijos y móviles para brindar asistencia a los ciudadanos en relación con la TRB.
Actualmente, el 60% de los quiteños ha reportado que sus facturas son iguales o menores a las anteriores, mientras que el 40% ha visto incrementos debido a los medidores compartidos. Con más de 8.861 medidores compartidos registrándose en la ciudad, el municipio espera que estas medidas generen una reducción significativa en las tarifas, promoviendo una mayor equidad en el sistema de facturación de la recolección de basura.