
La madrugada del 11 de marzo se registraron intensas lluvias en Guayaquil que provocaron inundaciones en diversos sectores de la ciudad. Las calles anegadas generaron graves dificultades en la movilidad vehicular, especialmente en el norte, centro y sur de la urbe. Esta situación causó un caos en el tráfico durante las primeras horas de la mañana, afectando a miles de conductores y pasajeros que intentaban desplazarse.
Las avenidas más afectadas incluyeron la Benjamín Rosales y las Américas, donde los niveles de agua alcanzaron alturas significativas que complicaron la circulación. Los ciudadanos reportaron inconvenientes y la necesidad de utilizar botas de caucho para moverse en zonas como el centro, donde el agua cubrió las veredas. Además, se identificaron problemas derivados del taponamiento de alcantarillas, lo que dificultó aún más el desagüe del agua acumulada en las calles.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología había emitido una alerta por lluvias intensas, vigente hasta el 13 de marzo. Equipos de Interagua fueron movilizados para destapar sumideros y mitigar las inundaciones, mientras que la Agencia de Tránsito y Movilidad desplegó agentes para regular el tráfico. La situación no solo impactó Guayaquil, sino también a Durán, donde se reportaron problemas similares por las lluvias.