
Aquiles Alvarez, alcalde de Guayaquil, fue trasladado de la cárcel a una unidad judicial por problemas técnicos de conexión que impidieron su participación en una audiencia telemática. Junto a él, el exfuncionario municipal César Bravo fue movilizado para las diligencias del Caso Triple A. La decisión se tomó tras denuncias de condiciones inadecuadas en el centro de detención.
Durante el traslado, la esposa de Alvarez, Fiorella Icaza, protestó enérgicamente por el trato que recibió su esposo y exigió su libertad. El tribunal, al reconocer las dificultades técnicas, reprogramó la audiencia para asegurar una correcta comparecencia. La Fiscalía también se encuentra presentando pruebas en este caso que involucra a Alvarez y otros actores en operaciones ilegales.