
Las fuerzas de Estados Unidos llevaron a cabo un exitoso rescate del copiloto de un caza F-15, quien fue derribado y permaneció en Irán durante siete horas antes de ser recuperado. La operación, ejecutada bajo condiciones complejas, evitó que el militar cayera en manos iraníes, lo que podría haber tenido un impacto significativo en la escalada del conflicto en la región.
El presidente Donald Trump confirmó el rescate, indicando que el copiloto había sufrido heridas graves pero sobrevivió. La misión incluyó enfrentamientos entre helicópteros estadounidenses y fuerzas de Irán, destacando la intensidad y la urgencia de la situación, que se produce en un contexto de tensiones crecientes entre Estados Unidos e Irán alrededor del estrecho de Ormuz.