
Unidad Popular ha exigido al Consejo Nacional Electoral (CNE) la archivación del proceso de cancelación, presentando evidencia de solo 1,483 desafiliaciones en seis años. Geovanny Atarihuana, director nacional del partido, argumentó que su afiliación no ha disminuido, subrayando que más del 99% de sus miembros siguen activos y que los motivos para la cancelación carecen de base legal.
Atarihuana destacó las implicaciones negativas que tendría la cancelación en el derecho de participación y en la democracia ecuatoriana. A pesar de la confianza en sus argumentos, el partido continuará movilizándose en todo el país hasta que se emita el informe final del CNE. Unidad Popular ya está preparando sus candidaturas para las próximas elecciones.