
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha decidido no aplicar un arancel del 100% a los productos ecuatorianos, después de recibir presión del sector empresarial y en medio de un contexto económico difícil. Esta medida, que se dio a conocer el 13 de abril de 2026, busca frenar la escalada comercial con Ecuador, muy afectada por la guerra comercial y que ha visto una contracción significativa en su intercambio comercial.
La decisión también tiene implicaciones políticas para Petro, quien enfrenta elecciones en mayo de 2026. La presión económica ha afectado entre 80,000 y 120,000 empleos en Colombia, impulsando al mandatario a moderar su postura. Ecuador, además, ha respondido endureciendo sus propias medidas arancelarias, creando un ciclo de tensiones que repercute en ambos países, deteriorando sus economías y relaciones comerciales.