
El Ejército israelí mató a dos conductores de UNICEF en Gaza, quienes transportaban agua potable para familias. Este ataque, llevado a cabo durante una operación rutinaria, también dejó a otras dos personas heridas. UNICEF ha solicitado una investigación inmediata y la identificación de responsabilidades, enfatizando que, bajo derecho internacional, los trabajadores humanitarios deben ser protegidos.
El incidente, que se produjo en Mansoura, ha llevado a UNICEF a suspender sus actividades en la región, afectando así a cientos de miles de personas, incluidos muchos niños. Las tensiones continúan en Gaza y Cisjordania, donde la violencia ha aumentado significativamente. Organismos internacionales expresan preocupación por el impacto humanitario de estos enfrentamientos.