
Guayaquil se encuentra bajo alerta sanitaria debido a la alarmante proliferación de ratas, que según estimaciones municipales, podrían estar presentes en una proporción de 30 roedores por habitante en diversas áreas urbanas. Esta situación es especialmente crítica en La Bahía, un importante centro comercial que acoge a más de 4.000 comerciantes y cientos de miles de visitantes diarios. La visibilidad de estos roedores se incrementa por las noches, lo que ha generado preocupación entre los ciudadanos y comerciantes que deben lidiar con problemas de salubridad.
La expansión de esta plaga está relacionada con la inadecuada gestión de desechos en la ciudad. Los restos de comida y otros residuos acumulados en las calles crean el ambiente propicio para la proliferación de ratas. En La Bahía se han identificado alrededor de 500 madrigueras. Además, se han observado otros puntos críticos en mercados y restaurantes, lo que resalta la necesidad de intervenciones constantes para mitigar los riesgos sanitarios. El director municipal de Salud ha señalado la urgencia de actuar en estos sectores, donde la concentración de alimentos facilita la presencia de roedores.
A pesar de los esfuerzos del Municipio, que ha realizado más de 34.000 desratizaciones en viviendas en el presente año, las condiciones climáticas y la resistencia biológica de los roedores complican el control efectivo de la población. Las frecuentes lluvias afectan la eficacia de los productos químicos utilizados para la desratización, mientras que la capacidad de adaptación de los roedores requiere el ajuste constante de las estrategias. Las autoridades han destacado la importancia de la corresponsabilidad ciudadana en la gestión de residuos, sugiriendo que sin cambios en los hábitos de disposición de basura, será difícil controlar esta crisis sanitara.