
Donald Trump recibió en la Casa Blanca al rey Carlos III y a la reina Camila en una ceremonia que buscó fortalecer la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido. El presidente elogió al monarca, destacó la cercanía histórica entre ambos países y afirmó que los británicos son los amigos más cercanos de los estadounidenses.
Durante el encuentro, Trump adoptó un tono conciliador pese a sus críticas recientes al gobierno británico. Recordó los lazos fundacionales entre ambas naciones y calificó a Carlos III como un hombre elegante. La visita, la primera del rey a Estados Unidos desde su coronación, marca un momento simbólico en la diplomacia bilateral.