
El toque de queda en Ecuador, vigente entre las 23:00 y las 05:00 en varias provincias, forma parte del estado de excepción dispuesto por el presidente Daniel Noboa. La medida restringe la movilidad nocturna y autoriza a Policía y Fuerzas Armadas a detener a quienes circulen durante el horario prohibido, dentro de operativos de control y seguridad.
El incumplimiento no implica una simple multa, sino posibles penas de uno a tres años de prisión por desobediencia a una orden legítima, según el COIP. Tras la detención, la persona debe comparecer ante autoridad judicial. Si resiste u obstaculiza el control, puede enfrentar cargos adicionales. La restricción rige en nueve provincias y varios cantones.