
El Municipio de Quito ha comenzado la fiscalización de 33 mil taxis en la ciudad desde el 4 de mayo. Esta iniciativa busca garantizar la calidad del servicio de transporte a través de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), que llevará a cabo operativos hasta el 29 de octubre en diversas zonas y en las instalaciones de las 491 operadoras de taxi del distrito. Durante estas acciones, se realizará un control exhaustivo de varios aspectos operativos de los vehículos y sus conductores.
Los operativos incluirán la verificación del uso de taxímetros homologados, licencias de conducir profesionales vigentes y la aprobación de la Revisión Técnica Vehicular. Además, se evaluará la habilitación operacional de los taxis, la visibilidad de los cuadros tarifarios y las condiciones de limpieza de los vehículos. También se prestará atención a los protocolos de atención a quejas ciudadanas y el cumplimiento de las obligaciones tributarias de las operadoras, así como su compromiso con la capacitación de conductores.
El incumplimiento de las normativas establecidas implicará sanciones con multas que van de cuatro a ocho remuneraciones básicas unificadas, según la gravedad de la infracción. Este control responde al aumento de infracciones ya registradas durante el año, entre las que se destacan la falta de licencia de conducir y el no uso del cinturón de seguridad. Por otro lado, se ha reportado un incremento en los siniestros de tránsito, lo que ha motivado a las autoridades a intensificar la supervisión en el sector del transporte.