
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, enfatizó la importancia de mejorar el servicio de transporte convencional en la ciudad, destacando que es un deber de su administración garantizar un servicio de calidad. Su declaración se produjo tras una medida de racionalización del servicio que tuvo lugar el 5 de mayo, la cual calificó de inaceptable y se comprometió a no permitir que los ciudadanos sean afectados por decisiones tomadas por transportistas en descontento.
Muñoz reconoció que los transportistas tienen derecho a expresar sus dificultades, pero enfatizó que estas deben ser planteadas en un diálogo constructivo, sin imposiciones que repercutan negativamente en la ciudadanía. Además, mencionó que el problema del transporte no es responsabilidad de los municipios, un hecho que se ha visto agravado por la eliminación del subsidio al diésel y que anticipa futuros pedidos de incremento en las tarifas.
El alcalde reafirmó la disposición del Municipio para el diálogo y anunció que el 13 de mayo se llevará a cabo una reunión con el sector transportista. Destacó que asegurar un servicio público de calidad es fundamental para que los quiteños accedan a una movilidad digna, reiterando que este es su deber y su compromiso con la comunidad. Como resultado del diálogo, se informará que la medida de racionalización fue levantada y el servicio se restablecerá a sus horarios habituales desde el 6 de mayo.