
La noche del 5 de mayo de 2026, Antonio Cool Murillo, concejal del deporte de El Empalme, fue asesinado durante una actividad deportiva comunitaria en Guayas. Sujetos armados irrumpieron en una cancha de vóley y dispararon contra él, provocando también tres personas heridas. El ataque generó pánico entre los asistentes y ocurrió antes del toque de queda.
Tras el crimen, la Policía acordonó la zona e inició operativos en recintos cercanos para ubicar a los responsables, sin reportar detenciones. El hecho elevó a 29 las muertes violentas en El Empalme en 2026 y reavivó la preocupación por la inseguridad y la violencia política en espacios públicos. Autoridades locales exigieron investigaciones rápidas y respuestas urgentes.