
El canciller boliviano Fernando Aramayo acusó a Evo Morales de impulsar protestas y un intento de desestabilización contra el Gobierno de Rodrigo Paz. En una entrevista con su par argentino, aseguró que las movilizaciones buscan forzar la renuncia presidencial y calificó estas acciones como un intento de derrocar a un gobierno elegido democráticamente. También pidió apoyo internacional.
Las protestas continúan con bloqueos en La Paz, que permanece incomunicada desde hace 14 días. Los manifestantes exigen la renuncia de Paz, además de mejoras salariales, combustible y cambios legales. La jornada del lunes dejó enfrentamientos, saqueos y agresiones contra periodistas, policías y ciudadanos. Argentina negó acusaciones de Evo Morales y dijo que brinda ayuda humanitaria.