
El Consejo Nacional de Televisión de Chile declaró la caducidad total de las concesiones digitales de Telecanal y el canal salió del aire tras años de transmisión. El regulador sostuvo que hubo incumplimientos en la cobertura digital exigida por la ley, señales secundarias inactivas y retrasos en plazos e información financiera, configurando la sanción máxima prevista.
La empresa apeló y alegó que la medida es desproporcionada, afecta la continuidad de una señal abierta y vulnera el debido proceso al ejecutarse de inmediato. También cuestionó la competencia del CNTV en materias técnicas. El caso quedó en manos de la justicia y podría fijar un precedente sobre regulación, libertad televisiva y límites estatales.