
La ONU enfrenta serias dificultades logísticas en Cuba, donde mantiene cerca de 20 mil toneladas de alimentos sin poder distribuir con normalidad. La causa principal es la falta de combustible, derivada del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. La Habana vive una situación compleja, marcada por escasez, retrasos y mayores costos operativos para la asistencia humanitaria.
El problema se agrava por la crisis energética, económica y social que arrastra la isla desde hace años, y por el endurecimiento de las sanciones de Washington. La ONU no consigue asegurar los más de 5 millones de litros de diésel que necesita para operar durante un año. Además, varias navieras internacionales han dejado de aceptar nuevos pedidos vinculados con Cuba.