
Una falla técnica en el avión que debía trasladar al papa León XIV desde Tenerife Norte hasta Roma retrasó su salida este viernes. La tripulación intentó resolver la incidencia en pista, mientras el pontífice regresaba a la terminal. El vuelo acumulaba cerca de una hora de demora por sus actividades previas en Canarias.
Ante el imprevisto, el rey Felipe VI ofreció un avión Falcon para que el papa continuara su regreso a Italia junto a sus colaboradores más cercanos. Durante la espera, el monarca acompañó al pontífice hacia la terminal tras bajar ambos de la aeronave. La Casa Real confirmó el cambio de transporte.