
Ecuador tuvo un emocionante inicio en su debut mundialista frente a Costa de Marfil, donde el travesaño se convirtió en su mayor adversario. La Tri estuvo a centímetros de marcar, con dos remates que impactaron en el travesaño. A pesar de la frustración, los miles de aficionados ecuatorianos mantuvieron viva la ilusión, apoyando intensamente a su selección desde las gradas.
Desde el comienzo, Ecuador mostró determinación para llevar el juego al arco rival. Enner Valencia fue clave, generando grandes oportunidades que encendieron a la afición. A pesar de los intentos de John Yeboah y Alan Minda, cuyas potentes jugadas se vieron detenidas por el travesaño, el equipo cerró la primera mitad con varias aproximaciones y un marcador aún abierto.