
Hamás apoyó un acuerdo para la segunda fase de la tregua con Israel, pero condicionó su desarme a la retirada israelí de la Franja de Gaza. El pacto incluye una retirada progresiva de tropas, el desmantelamiento de todas las milicias armadas y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización para seguridad y reconstrucción en el enclave.
Israel respondió con rechazo desde su ala más dura y advirtió que no habrá retiro sin un desarme real de Hamás. El plan entra ahora en negociación con Egipto, Estados Unidos, Catar y Turquía, mientras persiste la violencia en Gaza y el calendario de implementación podría tomar al menos dos semanas, según el movimiento islamista.