
Miles de camioneros siguen atrapados en carreteras de Bolivia por bloqueos impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Más de 5.000 conductores de carga pesada permanecen sin alimentos, medicamentos ni servicios básicos desde hace semanas, en especial en la zona de Sayari, a más de 4.000 metros de altitud y con temperaturas extremas.
La crisis ha obligado a organizaciones humanitarias a movilizar ayuda para unos 600 transportistas varados en el altiplano. La Defensoría del Pueblo, Cruz Roja y Cáritas enviaron alimentos y medicinas, mientras el sector del transporte reclama el despeje de rutas. El conflicto ya deja 16 muertos y pérdidas económicas estimadas en 2.500 millones de dólares.