
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, aseguró que las compensaciones otorgadas a los transportistas no tendrán un impacto negativo en las obras de la ciudad. Esta declaración surge tras la eliminación del subsidio al diésel por parte del Gobierno Nacional, una medida que busca proteger a las familias más vulnerables frente al aumento de los costos de transporte. Muñoz enfatizó la importancia de asegurar que los proyectos en curso continúen sin interrupciones.
Respecto a la tarifa del pasaje, el alcalde anunció que los usuarios del transporte público seguirán pagando USD 0,35 hasta diciembre de 2026, con una posible alza a USD 0,40 a partir de enero de 2027, bajo ciertas condiciones. Estas condiciones incluyen mejoras en la calidad del servicio por parte de los transportistas. Además, la municipalidad ha implementado una redistribución de líneas y frecuencias que ha beneficiado a 30 barrios, alcanzando a 400 mil usuarios.
Una ordenanza relacionada con el transporte será sometida a aprobación del Concejo Metropolitano y establece varios objetivos, como el desarrollo de un sistema integrado de recaudo y la implementación de mejoras tecnológicas. También se insistirá en la capacitación de choferes, el fortalecimiento de controles y la creación de canales para quejas ciudadanas. El alcalde subrayó que se intensificarán las sanciones y fiscalizaciones para mejorar la seguridad y la eficiencia del transporte público.