
El asesinato de Carlos Alberto Suástegui Villanueva en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil expuso serias fallas en los controles de ingreso y en el perfilamiento de pasajeros. Según expertos, el presunto cabecilla de Los Águilas habría pasado Migración sin alertas, pese a sus antecedentes. El ataque habría sido ejecutado por dos adolescentes.
Especialistas y exfuncionarios policiales señalaron que el crimen evidencia debilidades de inteligencia y el uso de menores por bandas criminales para burlar sospechas. Tras el hecho, se reforzaron las revisiones en la terminal aérea. Las autoridades confirmaron que la víctima tenía varios antecedentes y era un objetivo criminal priorizado por el Ministerio del Interior.