
Estados Unidos activó un mecanismo de vigilancia del alto el fuego en Líbano para frenar violaciones de Israel y Hezbolá, con supervisión del Comando Central. La medida surgió tras conversaciones de Marco Rubio con Benjamín Netanyahu y Joseph Aoun, y busca aportar datos precisos y en tiempo real sobre los combates mientras continúan los contactos diplomáticos.
Delegaciones de Israel y del Líbano, sin relaciones diplomáticas, prevén iniciar en Washington una quinta ronda de negociaciones de paz. El acuerdo impulsado por Estados Unidos e Irán exige el fin de hostilidades, aunque Israel y Hezbolá no lo firmaron. Netanyahu mantiene que las tropas israelíes no se retirarán del Líbano, una condición clave para avanzar.