
Ramiro Rivera, candidato al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, cuestionó la falta de credibilidad del organismo tras la salida de Roberto Gilbert. Afirmó que la entidad ha funcionado con opacidad y confusión, lo que ha desalentado la participación de perfiles calificados. Planteó recuperar la confianza ciudadana con procesos más abiertos y controlados.
El aspirante dijo que, de llegar al Consejo, impulsará concursos y escrutinios transparentes para convocar a ecuatorianos capaces, honestos y con trayectoria comprobada. También rechazó decisiones tomadas en anteriores selecciones y defendió su postulación independiente, sin respaldo partidista. Recordó su trayectoria en la democracia cristiana y sostuvo que mantiene sus convicciones políticas.