
La reconstrucción de la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur entró en una nueva fase con la pavimentación en hormigón armado en La Alborada, al norte de Guayaquil. El Municipio ejecuta la intervención en un tramo de unos 600 metros entre las avenidas José María Egas y Agustín Freire Icaza, sobre una vía por la que circulan alrededor de 56.000 vehículos al día.
La obra demanda una inversión de USD 3,9 millones y beneficiará de forma directa a más de 8.000 habitantes, además de conductores, peatones y comerciantes que usan el corredor a diario. Antes del nuevo pavimento, el Municipio renovó redes de agua potable, aguas servidas y drenaje pluvial, junto con colectores, sumideros, tuberías y 12 cámaras domiciliarias.
La intervención avanza por etapas para reducir el impacto en la movilidad y ya obligó a desvíos en varias líneas de transporte urbano. El proyecto también incluye aceras más amplias, rampas, cruces peatonales, soterramiento de cables, luminarias LED y áreas verdes, en una vía clave para la conectividad comercial y vial del norte de la ciudad.