
Pamela Cortés asumió el Viceministerio de Cultura tras la salida de Romina Muñoz. Su llegada reabre la discusión sobre el rumbo de la política cultural en Ecuador. La designación, vinculada a su trayectoria musical, genera expectativas sobre la recuperación de la institucionalidad, el diálogo con artistas y gestores, y la atención a recortes presupuestarios en el sector cultural.
Pablo Salgado cuestiona la falta de experiencia administrativa de Cortés y reclama medidas urgentes para recomponer el Sistema Nacional de Cultura, cumplir la Ley Orgánica de Cultura y reparar museos e ინფraestructuras deterioradas. Pablo Cardoso considera el nombramiento un movimiento de imagen previo al proceso electoral y pide restituir el rango ministerial, reactivar reformas legales y fortalecer la coordinación institucional.