
La Federación Inglesa de Fútbol multó al Chelsea con 10 millones de libras esterlinas tras admitir 74 infracciones del reglamento E1.2. El club londinense había denunciado por iniciativa propia los posibles incumplimientos históricos después de su compra por Todd Boehly y Clearlake Capital en mayo de 2022, relacionados con inversiones de terceros y colaboración con intermediarios.
La sanción económica no admite recurso y será destinada íntegramente al fútbol base. Aunque el Chelsea evitó una deducción de seis puntos al ganar la apelación, seguirá bajo una prohibición suspendida de fichajes durante dos ventanas de mercado, hasta el 30 de junio de 2027, tras la revisión de una comisión reguladora independiente.