
La intervención societaria en Ecuador debe durar solo el tiempo necesario para corregir irregularidades, pero la Ley de Compañías no fija un plazo máximo. Abogados y exautoridades advierten que, si la medida se prolonga sin sustento técnico ni jurídico, puede desnaturalizar su objetivo y afectar la continuidad de la empresa, especialmente cuando ya se habrían subsanado las observaciones iniciales.
Los especialistas alertan que una intervención extendida golpea la confianza de inversionistas, proveedores, acreedores, clientes y trabajadores, además de retrasar decisiones estratégicas y proyectos de inversión. También señalan que la Superintendencia de Compañías debe motivar cualquier decisión de mantenerla, porque de lo contrario la medida podría ser cuestionada y terminar acercando a la empresa a una liquidación no justificada.