
Unidad Popular y la Revolución Ciudadana cerraron un acuerdo electoral limitado a Quito y la Prefectura de Pichincha, sin extenderlo a otras ciudades ni provincias. Geovanni Atarihuana confirmó que fuera de esos dos cargos no habrá candidaturas conjuntas con el correísmo. La decisión deja al resto del país con estrategias separadas y alianzas distintas.
El pacto aparece en plena carrera hacia las seccionales de 2026 y apunta a construir una alternativa política en la capital y la provincia. Unidad Popular prevé presentar más de 6.000 candidatos en 160 cantones y disputar entre 10 y 12 prefecturas. El movimiento dice que el tiempo y el contexto político limitaron acuerdos más amplios.