
La policía de Bolivia interceptó en Villa Tunari, Cochabamba, un autobús con 65 paquetes rectangulares de marihuana y un gran emblema del club brasileño Sao Paulo. La carga estaba escondida en bolsas de compras y los ladrillos iban forrados en papel película. Las pruebas químicas confirmaron resultado positivo para marihuana, según la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico.
La empresa Cosmos descartó cualquier responsabilidad del club paulista en la operación frustrada y aclaró que los conductores bolivianos eran los únicos responsables. Sao Paulo no usó ese vehículo, que iba a servir para traslados del plantel en Santa Cruz durante su estadía en Bolivia para el partido ante Bolívar por la Copa Sudamericana.