
Partidos y sindicatos de la oposición en Ecuador marcharán el 7 de noviembre de 2026 contra el Gobierno de Daniel Noboa. La convocatoria surgió tras la detención de Luisa González, ocurrida el 22 de octubre en su vivienda de Canuto, Manabí, durante un allanamiento fiscal por presunto lavado de activos dentro del caso Laberinto.
Revolución Ciudadana, Unidad Popular, el Partido Socialista Ecuatoriano y Pachakutik denunciaron persecución política y judicialización, y anunciaron que acudirán a instancias internacionales. También se sumó el Frente Unitario de Trabajadores, que rechazó la criminalización de la protesta y cuestionó medidas como multas, bloqueo de cuentas y falta de fondos partidarios.