
ADN movió a última hora sus candidaturas en Pichincha y dejó a Giovanna Ubidia como aspirante a prefecta, mientras Harold Burbano pasó a disputar la Alcaldía de Quito. El cambio reavivó las dudas sobre la democracia interna del movimiento y abrió interrogantes sobre quién definió la estrategia electoral en la capital, en plena campaña seccional de 2026.
La reconfiguración ocurre en medio de cuestionamientos por las listas de ADN y de la lectura política de que el oficialismo no tendría un proyecto sólido para Quito. En ese escenario, la apuesta por Burbano y el trato sin fricciones con Jorge Yunda alimentan la sospecha de que el exalcalde podría terminar favorecido por la maniobra, según la interpretación expuesta en el texto.