
La mañana del jueves 25 de junio, un paquete sospechoso frente al Complejo Judicial Norte de Quito activó un operativo policial y el cierre de vías cercanas. Un equipo especializado realizó una detonación controlada para neutralizar el riesgo y evacuar preventivamente a las personas del sector, evitando daños mientras aseguraba el perímetro.
Dentro de la caja hallaron cables, cápsulas detonantes, un celular y un panfleto con amenazas dirigidas a jueces y sus familias. La Policía confirmó que se trataba de una bomba improvisada y abrió una investigación técnica para rastrear el origen del dispositivo y ubicar a los responsables, mientras reforzó la seguridad en la zona.