
Manuel Ferrel, arquero de Guabirá, denunció que recibió amenazas de muerte dirigidas a su familia horas antes de enfrentar a Always Ready por el torneo local. Según la dirigencia azucarera, personas ajenas al deporte lo contactaron para exigirle que facilitara la concesión de goles, en un caso que encendió la alarma en el fútbol boliviano.
Ferrel comunicó la situación al plantel y al cuerpo técnico antes del partido en el estadio Municipal de El Alto, pero fue alineado como titular. Tras recibir el tercer gol, rompió en llanto y pidió el cambio a los 38 minutos. La Federación Boliviana de Fútbol y el Tribunal de Disciplina enviaron los antecedentes al Ministerio Público.