
Arcángel encendió el Coliseo General Rumiñahui de Quito con un recorrido por los temas más emblemáticos de sus 20 años de carrera. El show abrió con Pa’ que la pases bien y siguió un concepto nostálgico que repasó su evolución desde sus inicios hasta su etapa actual.
Durante más de dos horas, el artista puertorriqueño alternó clásicos, nuevas canciones y mensajes personales sobre su vida, su familia y los cambios que atravesó después de una cirugía de corazón abierto en 2025. También compartió parte de su transformación artística y emocional, destacando que hoy valora más la claridad, la disciplina y el tiempo con los suyos.
Cerca del final, Arcángel sorprendió al anunciar que, cuando termine La 8va Maravilla World Tour, tomará una pausa indefinida para estar con su familia. Aclaró que no se trata de un adiós definitivo y remató la noche invitando a su hijo al escenario para cantar juntos, en un cierre cargado de emoción y nostalgia.