
La reciente reforma a la Ley 70/30 del Código Orgánico de Organización Territorial (Cootad) genera gran inquietud entre los artistas ecuatorianos, pues limita el gasto público en eventos culturales. Solo el 30% del presupuesto de los gobiernos autónomos descentralizados se destinará a gasto corriente, lo que pone en riesgo la financiación de músicos, actores y gestores culturales en el país.
El músico Hugo Ferro advierte que esta medida podría hacer que los artistas pierdan hasta el 95% de sus ingresos anuales, afectando su subsistencia. A pesar de la intención del gobierno de sanear las finanzas locales, los creadores culturales argumentan que la reducción de fondos compromete su labor y la importancia del entretenimiento como un derecho para las comunidades ecuatorianas.